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Si me tocas te curo
Presentado el día de la fiesta de San Agatón, la cual se celebra un viernes antes de carnaval. Fiesta religiosa ligada a lo pagano y que el pueblo asume como suya, donde dan rienda suelta a la carne, y que en medio de procesión y fe el paganismo aflora. Los creyentes veneran la divinidad pero dejando de lado el temor hacia ella; el miedo y el sacrificio deja de existir, las normas morales y las conductas individuales dejan la represión para dar rienda suelta a lo dionisiaco, en otras palabras es una celebridad del eros.
Es así que la artista se involucra con el pueblo, tomando como referente la imagen del santo, la cual sintetiza y la transforma en una figura jocosa e infantil que llega al pueblo, el santo deviene hombre, humano está más cerca del pueblo; por tal razón, Chipiaje utiliza el esténcil como el medio plástico que le facilita dejar la huella en la comunidad, la artista peregrina con el pueblo y el santo, registra el acontecimiento y además de ello marca el territorio al cual pertenece el santo, es una imagen que está grabada en el imaginario colectivo de los habitantes de Mamatoco, por tanto Chipiaje deja la huella en las calles y paredes del sector, de esta forma vuelve al santo uno con el pueblo, se los entrega y lo saca del lugar santo para convertirle en pagano, al igual que sus fiestas.
Algo importante de resaltar dentro de la acción, es que la misma acción se transforma y deja de ser performance para tornarse ritual, en cuanto está ligada al peregrinaje, a la acción de moverse ordenadamente con el santo, a medida que él avanza van quedando las huellas. Otro aspecto dentro de la acción, es que la obra deja de ser el simple esténcil para devenir ritual, en cuanto el pueblo asume la acción como suya, toca la marca que deja el esténcil, le pide, se reconoce uno con la imagen y aun ayuda a financiar la acción. El tercer aspecto es la anti monumentalidad que logra la artista, al transformar la imagen sagrada en una imagen publicitaria, por lo tanto pagana, al transformar la verticalidad del monumento en medio de su procesión y tirarle al piso a través de la huella, provocando al pueblo a dejar de ver hacia arriba y empiece a ver hacia abajo, transformando lo sacro en humano, baja la divinidad a la tierra, hace descender al santo entre los hombres.
Hoy podemos observar las memorias de la acción a través de la página web, donde la artista muestra las memorias fotográficas de la acción realizada, que dan testimonio de una obra desmaterializada y que traspasa los espacios museales, pero también queda la marca que dejó el esténcil en la comunidad, que pueden ser observadas como huellas de la memoria.
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